El negocio del cine
Históricamente una película obtenía sus ingresos por alquilar los derechos de exhibición en un cine y, a su vez, el dueño del cine cobraba una entrada a todo aquel que quisiera ver la película.
Con los ingresos de esas entradas, ese propietario del cine pagaba:
Gastos de personal, limpieza, luz, etc.
Promoción local (en carteles y periódicos locales): se paga al 50/50 con la casa productora.
Cuota acordada con la productora de la película, que normalmente es variable y depende del éxito de la película pero puede estar entre un 30 a un 70 por ciento del precio de entrada.
El resto lo guardaba como beneficio.
Así funcionaba hasta la llegada de la TV.
Con la televisión, la casa productora, al mismo tiempo distribuidora de los derechos, acuerda con el canal de TV el alquiler de su película por un precio y unas condiciones:
Se podrá transmitir la película durante un período acordado, normalmente de tres a cinco años por un precio total.
Se limita el número de veces que en ese período el canal de TV podrá repetir la transmisión de la misma película, normalmente entre dos y cinco veces, máximo, para no quemar la película.
Al poco tiempo, aparecieron nuevas formas de exhibición o transmisión, como por ejemplo:
Pago por visión (pay-per-view): esta ventana se suele abrir a los seis meses del estreno, por unos pocos meses.
Canales de TV de pago, tipo Showtime o HBO: la ventana se abre al año, durante un año.
A continuación viene los networks o grandes cadenas de TV, cuya ventana se abre a los dos años, normalmente por tres más.
Sindicación de canales de TV: esto es agrupación de estaciones de TV que solo cubren un área local, no nacional. Esta ventana está abierta cuando se acaba la de las grandes cadenas y se está constantemente renovando, con distintos distribuidores. Lo normal es un contrato por cinco o siete años. A su vencimiento, se vuelve a vender esos mismos derechos a otro o al mismo, por otros tantos años y así constantemente.
Venta de vídeos, VHS, Betamax, etc: con ventas tanto a tiendas de vídeo para alquilar como a particulares. La ventana se abre a los seis meses del estreno con ventas a distribuidores que los colocan en distintas tiendas. Al finalizar el contrato, se busca otro nuevo distribuidor para continuar con esas ventas de video. Estos videos posteriores son a precios mucho más baratos que los iniciales.